Una acreditación carismática para la UPS

 

Una visita de animación cálida y de acercamiento a la realidad universitaria fue la que realizó el P. Jorge Molina, Inspector de los Salesianos y Canciller de la UPS el 19 de noviembre a la sede Quito. En el campus El Girón se reunió con directores de carrera, directores técnicos, docentes y personal administrativo, mientras que en el Sur fue recibido por quienes forman parte de la Pastoral y personal de ese campus. En las reuniones estuvo acompañado por el Vicerrector José Juncosa. 

Al medio día, el Padre Inspector compartió el almuerzo con 30 estudiantes de la Residencia Universitaria Salesiana provenientes de las misiones salesianas de todo el país, quienes le contaron sobre sus sueños y experiencias como alumnos en la UPS. 

Si bien el P. Jorge asumió sus funciones como Inspector en el 2014, es la primera vez que visita oficialmente la UPS. La comunidad universitaria escuchó su mensaje y compartió con él inquietudes, preocupaciones y aprendizajes. Lo primero que hizo al empezar las reuniones fue agradecer a todos por su trabajo y entrega en esta casa salesiana; luego siguió con la pregunta de «¿Cómo se sienten?», palabras que fueron el inicio de un diálogo cordial, sencillo, directo y amable. 

«La formación es clave para nuestros tiempos y que la UPS debe tener una identidad en el carisma salesiano. Las evaluaciones por parte del CEAACES no deben dejarnos perder nuestro espíritu para contar también con una Acreditación Carismática», afirmó el Superior de los Salesianos en Ecuador. Al P. Jorge le preocupan los jóvenes y más aquellos que vienen a la UPS: «Hay que conocer su identidad, sus inquietudes, sus soledades. Les animo a trabajar en el marco de una presencia animadora, no paternalista, pero sí de acogida, a enseñarles la fealdad del pecado y la belleza de la virtud». 

El P. Jorge habló sobre la importancia de ofrecer a los jóvenes una relación de «amistad», a través de la «amorevolezza», término que se traduce como «amor manifestado», que dice que no basta que los jóvenes sean amados sino que sepan que lo son. Se refirió a las «lecciones de María», entre ellas, el poder descubrir los desconciertos de los jóvenes, mirar qué hay detrás de sus rostros, establecer una relación de cercanía, ayudarlos a tener esperanza y mirar hacia adelante.

Recordó el sueño de los 9 años de Don Bosco en el cual unos muchachos reían y otros blasfemaban, ante lo cual el pequeño Juan se metió en medio de ellos para hacerlos callar a puñetazos e insultos. El Padre Inspector dijo que, «así como en el sueño de Don Bosco, Dios le decía que deberá ganarse a esos amigos no con golpes, sino con la mansedumbre (entendida como la capacidad de autonomía y control) y la caridad,  debemos tener presente esas enseñanzas en nuestras realidades, puesto que esos «golpes» ahora son la discriminación, la amenaza o la indiferencia».

Destacó también a la Pastoral como eje transversal de la UPS que va más allá de convivencias o eucaristías. «La UPS, como obra salesiana debe ser una casa donde los estudiantes viven, comparten, estudian, conversan y se forman en espacios llenos de espiritualidad».

La visita inspectorial terminó el jueves y el día siguiente el P. Jorge presidió el Consejo Superior ampliado realizado en el campus El Girón a donde asistieron los representantes de curso y la directiva de la FEUPS, presidida por Irina Jaramillo.

 

 

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